Defensa del concepto de raza y de la empresa colonizadora
En nuestro país, el colmo de la corrección política llevó a cambiar el nombre de Día de la Raza al de Día del Respeto a la Diversidad Cultural, como si la denominación anterior hubiese sido inspirada por el racismo. Nada más lejos de la realidad. De hecho, fue en tiempos de don Hipólito Yrigoyen que se instituyó ese feriado. El hombre tiene una estatua en Plaza Lavalle; a lo mejor algún iconoclasta de hoy lo quiere "acostar"...
Deberían escuchar a Perón, quien casianticipándose al infantilismo revisionista de hoy, dedica varias líneas de su discurso a explicar que el de raza no era un concepto biológico, sino espiritual y también una reivindicación del mestizaje que dio origen a nuestras nacionalidades iberoamericanas. "Para nosotros –decía Perón-, la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y nuestro destino. (...) Para nosotros los latinos, la raza es un estilo. Un estilo de vida que nos enseña a saber vivir practicando el bien y a saber morir con dignidad".
En su discurso, el General también hizo una encendida defensa de la empresa colonizadora: "La obra civilizadora de España cumplida en tierras de América no tiene parangón en la Historia. Es única en el mundo. (...) Su empresa tuvo el sino de una auténtica misión. Ella no vino a las Indias ávida de ganancias y dispuesta a volver la espalda y marcharse una vez exprimido y saboreado el fruto. (...) Venía para que esos pueblos se organizaran bajo el imperio del derecho y vivieran pacíficamente. No aspiraban a destruir al indio sino a ganarlo para la fe y dignificarlo como ser humano..."
